Azul profundo, reluciente compañero, te quedaste perdido como todo lo que nos cortó las alas. ¿Fue la coca o quizá el alcohol?, algo duro debió de ser, algo absurdo quizá.
“hay gente en este mundo que tiene la profundidad de un charco, la belleza del cielo y la firmeza de un palito de fosforo”, Donde quedaron guardados nuestros paseos a horillas del mar, el abismo más grande es demasiada cosa para ti, solo un par de anfetaminas y tus gritos detrás, lastimando mis oídos, porque tu voz es muy aguda y lastima mis sentidos.
Que se le puede hacer a algunas mujeres no nos alcanza la fe más que el entusiasmo, y aunque prometo no llorar, no me quedaré a ver como se te va la vida mientras yo estoy aquí mirándote.
Otros días de miércoles te visitaré en el penal, eso y el polvo pendiente.
“hay gente en este mundo que tiene la profundidad de un charco, la belleza del cielo y la firmeza de un palito de fosforo”, Donde quedaron guardados nuestros paseos a horillas del mar, el abismo más grande es demasiada cosa para ti, solo un par de anfetaminas y tus gritos detrás, lastimando mis oídos, porque tu voz es muy aguda y lastima mis sentidos.
Que se le puede hacer a algunas mujeres no nos alcanza la fe más que el entusiasmo, y aunque prometo no llorar, no me quedaré a ver como se te va la vida mientras yo estoy aquí mirándote.
Otros días de miércoles te visitaré en el penal, eso y el polvo pendiente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario